

Swiss Style
El Estilo Tipográfico Internacional, conocido como Swiss Style, revolucionó el diseño gráfico a mediados del siglo XX. Nacido en Suiza durante las décadas de 1950 y 1960, este movimiento estableció principios fundamentales basados en la claridad, la legibilidad y la objetividad visual que continúan influenciando el diseño contemporáneo.
Tipografía Sans-Serif
La tipografía es el elemento central del Swiss Style. Se privilegia el uso de fuentes sans-serif, especialmente Helvetica y Akzidenz-Grotesk, por su neutralidad y legibilidad excepcional. Las letras se convierten en formas puras, libres de ornamentación innecesaria.
Sistema de Retícula Matemática
La retícula modular es la columna vertebral de este estilo. Este sistema organiza el espacio visual en proporciones matemáticas precisas, creando armonía y facilitando la jerarquización de la información. La retícula no limita la creatividad, sino que la estructura y potencia.
Composición Asimétrica
Contrario a la simetría tradicional, el Swiss Style abraza el equilibrio asimétrico. Esta aproximación dinámica crea tensión visual controlada, guiando el ojo del espectador a través de la composición de manera natural y efectiva.
Fotografía Objetiva
Las imágenes fotográficas reemplazan a las ilustraciones decorativas. Se busca la objetividad: fotografías nítidas, con alto contraste, que comunican información directa sin sentimentalismos ni manipulación expresiva.
Espacio Negativo
El espacio en blanco no es vacío, es un elemento activo del diseño. El Swiss Style utiliza generosamente el espacio negativo para crear respiración visual, enfatizar elementos importantes y mantener la claridad comunicativa.
Función sobre Forma
La belleza emerge de la funcionalidad. Cada elemento en la composición tiene un propósito comunicativo claro. No hay espacio para la decoración arbitraria; la forma siempre sirve a la función.
Peter Saville
Fang – Club Minimal

Peter Saville
999 – From England
